Se plantea para las marcas un nuevo desafío: ofrecer una experiencia global para el cliente, con las restricciones de espacios físicos y de sobresaturación logística, a partir de la confianza y del valor añadido que pueden ofrecer. Y esto no es coyuntural (mientras dure esta época de incertidumbre que por otro lado no sabemos cuanto durará), sino que se convierte en estructural con la necesidad (diría mejor, obligación) de las marcas de convertirse en una verdadera experiencia para sus clientes.

Superamos el debate acerca de quien ganará la batalla del retail (si los online o los offline), basada en tener y gestionar muchos canales, para entrar a entender que la marca que garantice una experiencia global será la que esté mejor situada.

Lo vimos en: https://cincodias.elpais.com/cincodias/2020/09/16/idearium/1600244880_112555.html